Objetivo de la Carta El objetivo de “La Carta Europea de las Mujeres en la Ciudad” pretende concebir una nueva filosofía en el planeamiento urbano, probablemente hacer una contribución constructiva para un debate democrático real que tenga en cuenta la necesidades y las diferentes expectativas de los ciudadanos, tanto de las mujeres como de los hombres. Los esfuerzos por revitalizar las ciudades deben converger para crear nuevas prioridades políticas y económicas que apunten hacia el aumento de la armonía social. La cuestión del momento es recrear espacios y crear lazos sociales que aumenten la igualdad de oportunidades para las mujeres y los hombres en la vida rural y urbana. El reto de una nueva filosofía urbana Cambiando las perspectivas y los puntos de vista. El cambio se lograra: eliminando los obstáculos que retrasan el “Derecho de las Mujeres a la Ciudad”; implicando en el tema a todos los interesados, para que trabajen y decidan en los asuntos relacionados con el planeamiento urbano, la vivienda y las condiciones de vida; promoviendo una nueva y revitalizada toma de decisiones democrática en el planeamiento de la ciudad y en el desarrollo de unas condiciones de vida mejores a través de la inclusión de las mujeres y sus aportaciones en todos los niveles de implicación y de toma de decisiones; creando una conciencia renovada, un sentido de la responsabilidad social más dinámico, a través de una auténtica “ciudadanía activa” que acercará a los gestores y a los habitantes en los asuntos del día a día; promoviendo una nueva filosofía en el planeamiento urbano y regional, específicamente dirigido a valores humanos; actuando para infundir un nuevo sentido de un cambio dinámico que beneficiará a todos los participantes activos en esta nueva pluralidad, en esta nueva sociedad. El género en una sociedad plural establecer una igualdad en el proceso de toma de decisiones para asegurar la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres; desarrollar una nueva cultura común compartida por hombres y mujeres, en la que los estudios y asuntos relacionados con el género sean el verdadero centro de la renovación intelectual; un equilibro de la visión masculina con la visión y las percepciones femeninas como elementos innovadores en la regeneración de las dinámicas urbanas. Algunas declaraciones
Una definición de “género” Por lo tanto, el género y las relaciones de género deben ser revisadas y redefinidas desde la teoría y la política. En la situación actual, los temas de género son productos históricos y, asumidos desde hace siglos, no contienen la verdad sobre el género. Aunque unidas en sus denuncias, sin embargo hay opiniones divergentes y con una mirada retrospectiva, se pueden distinguir dos corrientes de pensamiento. La primera, que puede denominarse “esencialista”, apoya la visión de que las construcciones sociales han ocultado y pervertido la esencia o naturaleza de la feminidad, y que, por tanto, ésta debe ser sacada a la luz. La segunda, que puede denominarse “humanista” o “racionalista”, apoya la visión de que todo se debe a la división sexual y esto, como tal, es objetivable y que los hombres y la mujeres, aunque diferentes, están dotados de la misma razón, de la que se han apropiado indebidamente los hombres hasta el momento … / … por FranÇoise Collin. Escritora, filósofa. Resumen de un artículo incluido en Présences 1991 “Deux sexes, cést un monde” (El género configura el mundo).
(citas de la filósofa Hannah Arendt) Ya que… las condiciones de vida en la ciudad, el barrio y la vivienda influyen y afectan a la vida diaria de la mayoría de sus habitantes; las mujeres están particularmente afectadas ya que normalmente soportan una doble jornada laboral y por lo tanto deben confiar en una gran cantidad de servicios urbanos de calidad y en cómo todo esto afecta al transporte y a las políticas ambientales; Este nuevo enfoque y los cambios estructurales no son posibles si las políticas urbanas europeas no asumen eficazmente estos retos. En cualquier caso, no se solucionará nada sin la contribución de las mujeres, legitimada democráticamente por un lado y como una fuente esencial para la renovación en las dinámicas urbanas, por otro. Los 12 Puntos de la Declaración1. Las Mujeres en la ciudad y la ciudadanía activa Una representación democrática más realista. La búsqueda de una nueva filosofía en el planeamiento urbano. >> Se debe lograr una ciudadanía activa a través de la consideración cuidadosa de la influencia de la situación de la vivienda por un lado, y por otro, de cómo trabajan las autoridades y los mecanismos políticos y económicos en la ciudad. Las limitaciones al acceso completo de la mujeres a la vida en la ciudad deben ser eliminadas a través de nuevos medios que promuevan la ciudadanía activa. Las mujeres, ya sea en su vida privada o pública, tienen todavía que identificarse a sí mismas, de forma apropiada, con zonas y servicio en su entorno diario antes de llegar a ser ciudadanas completamente integradas. Esta clase de discriminación es el resultado de condiciones históricas sociales y culturales que han moldeado las diferencias entre hombres y mujeres, no sólo en lo que se refiere al planeamiento y a la calidad de vida, sino también en la totalidad de la exclusión económica, social y cultural. Las ciudades se han convertido en el espejo de esta clase de discriminación. 2. Las mujeres en la ciudad y la toma de decisiones e igualdad en la democracia La igualdad en la democracia en todos los niveles de toma de decisiones. Formar parte de los procesos de toma de decisiones es esencial para la emancipación. La mujeres deben participar en todo momento a todos los niveles de los procesos de toma de decisiones relacionados con el planeamiento, el espacio urbano, la vivienda, el transporte y la calidad ambiental. Las mujeres están muy poco representadas en el planeamiento urbano y regional al igual que en las políticas de vivienda. Las ciudades se construyeron sin las mujeres y están creciendo desde hace mucho tiempo sin sus aportaciones. Los asuntos que las conciernen diariamente no son una prioridad política. Las mujeres representan la mitad del talento y del potencial del planeta, y su baja representación en las posiciones clave es una pérdida para la sociedad en su conjunto. El proyecto urbano es el asunto más importante del comienzo del siglo XXI: cualquier renovación de la democracia debe necesariamente incluir la promoción de la participación de las mujeres en la toma de decisiones. 3. Las mujeres en la ciudad y la igualdad de oportunidades >> Se debe promover la igualdad de oportunidades en la educación y la investigación, en los lugares de trabajo y en todas las profesiones relacionadas con el planeamiento urbano y regional, con el espacio urbano, la vivienda, la movilidad y la seguridad en la ciudades. Se deben impulsar políticas de incentivación para promocionar la implicación de las mujeres en las actividades relacionadas con el planeamiento de la ciudad y la industria de la construcción. Se debe cambiar la mentalidad, ya que hoy quedan ideas muy misóginas en estas áreas, a pesar del cambio sustancial, la idea de “las mujeres en el hogar” está implícita en los medios de comunicación y en los libro escolares, a pesar del ejemplo de mujeres creativas en puestos de dirección, arquitectas y mujeres urbanistas. Se debe animar a las mujeres graduadas en Planeamiento y Arquitectura a ejercer esas profesiones y a que sean reconocidas en ellas. 4. Las mujeres en la ciudad y la participación La creación de niveles intermedios de toma de decisiones. >> Se deben establecer procesos de participación equitativos para las mujeres que favorezcan renovadas redes de solidaridad. La verdadera “democracia urbana equitativa” debe contribuir a un cambio de los puntos de vista y ayudar a llegar a decisiones adecuadas en la vivienda, el trabajo, las sociedades solidarias, los valores culturales y la calidad ambiental. Las mujeres deben tener acceso a la información sobre la administración del bienestar y los procesos de toma de decisiones relacionados con la gestión de los fondos públicos, sobre cómo cubrir las necesidades, respondiendo a las expectativas de las mujeres y una amplia gama de soluciones posibles. Tanto ciudadanas como ciudadanos deben permitir espacios para el desarrollo de iniciativas individuales y autosuficientes. Estos espacios son los niveles intermedios de toma de decisiones que deberían eventualmente conducir a una ciudadanía activa y a un debate sobre temas de interés general, y particularmente los intereses de las mujeres. 5. Las mujeres en la ciudad y la vida diaria Crear sinergia con avances prácticos. >> La vida diaria vista a través de los ojos de las mujeres debe llegar a ser un tema político. La forma de ver la vida en la ciudad de las mujeres lleva a un enfoque diferentes sobre las inquietudes de las minorías y de los “grupos invisibles” de los que las mujeres forman parte. El planeamiento de la ciudad, las infraestructuras urbanas y la calidad ambiental percibidas a través la vida diaria deberían tener en cuenta nuevas variables. Las mujeres, que habrán llegado a ser conscientes de su identidad personal, sus capacidades de intervención y sus necesidades, serán capaces de fortalecer los lazos sociales y tener una parte más activa en situaciones diarias. 6. Las mujeres en la ciudad y el Desarrollo Sostenible Estamos simplemente hipotecando el Planeta Tierra para nuestros hijos. >> Las mujeres deben estar completamente implicadas en las políticas para el mantenimiento del equilibrio ecológico de nuestro planeta. La preservación de la Naturaleza se ha convertido en uno de los temas principales en el desarrollo sostenible de la ciudad (Cumbre de Río). Las mujeres son muy conscientes de los temas relacionados con la calidad de su medio ambiente; saben que éste debe convertirse en un importante desafío político para el desarrollo en el futuro (Agenda 21). Los movimientos de las mujeres son particularmente sensibles a esto y están plenamente concienciados sobre esta nueva dimensión en la economía y en el planeamiento de la ciudad. 7. Las Mujeres en la Ciudad y Seguridad y Movilidad Las mujeres también tienen derecho a la ciudad. Las claves para el cambio: seguridad y movilidad para las mujeres. >> Cada mujer, y particularmente las mujeres discriminadas y aisladas, deben tener un fácil acceso al transporte público para circular libremente y participar plenamente en la vida económica, social y cultural de la ciudad. La seguridad en las ciudades, tanto de día como de noche, debería ser repensada totalmente teniendo en cuenta los puntos de vista de las mujeres. Como siguen siendo los objetivos vulnerables de la violencia y la agresión, el planeamiento debe revisarse y ser cuidadosamente considerado en términos de conducta apropiada. Como las mujeres que son excluidas social y culturalmente corren el doble riesgo de quedar atrapadas en su propio aislamiento, se deben tener en cuenta especialmente sus necesidades a través de políticas que aumenten la movilidad de las ciudadanas. Una ciudad segura promoverá la movilidad para todos y especialmente para las mujeres. La sensación de seguridad contribuirá ampliamente a la cohesión social. 8. Las mujeres en la ciudad y el derecho al hábitat y la vivienda Elementos claves para el cambio: calidad y diversidad en la vivienda la proximidad de los servicios públicos. >> Las mujeres tienen derecho a una vivienda y un hábitat adecuados. La falta de espacios adecuados a las necesidades de las mujeres en la zona de residencia, diseñados por y para las mujeres conduce a la pérdida de identidad y a una actividad ciudadana limitada. Los espacios públicos y privados, en su globalidad, son concebidos y producidos esencialmente por hombres o bajo criterio masculinos, no tienen en cuenta las mínimas necesidades que las mujeres expresan y carecen en su concepción de la diversidad de necesidades. Por otra parte, los alojamientos apropiados deben incluir servicios públicos convenientes, lo cual es imprescindible a la hora de reducir las tareas con las que aún cargan mayoritariamente las mujeres. Además, las mujeres están mucho más al tanto de la penosa falta de espacios concebidos específicamente para los niños en etapa de crecimiento. 9. La mujeres en la ciudad y los temas de género Promover la educación relacionada con el género y una nueva filosofía democrática. >> Los temas de género en la ciudad deben ser reconocidos como la fuente para renovada cultura compartida y deben participar en el establecimiento de una nueva filosofía de planificación de la ciudad y el campo. El estudio de las relaciones históricas, sociales y culturales entre hombres y mujeres debe contribuir a divisar nuevas y cada vez más realistas soluciones a la crisis urbana, así como a mejorar la calidad de vida de todos los habitantes de la ciudad. El Género como una rama del conocimiento de las relaciones sociales entre hombres y mujeres es un medio eficiente para abolir estereotipos y aproximar la convivencia urbana desde un punto de vista diferente. 10. Las mujeres en la ciudad, la educación y la aplicación práctica a nivel local. Adquisición de conocimiento y capacitación. Seguimiento constante de las varias etapas de progreso. Aplicación práctica a nivel cotidiano. >> Los temas de género en las ciudades deben ser enseñados en las escuelas, las Escuelas de Arquitectura y Planeamiento urbano y en las universidades. Se necesita urgentemente una aplicación práctica en las ciudades si se desea que tengan lugar cambios. La investigación y la valoración son esenciales para evaluar la extensión de la discriminación hacia las mujeres en las ciudades. 11. Las mujeres en la ciudad y el papel de los medios de comunicación y la transmisión de la experiencia. Transmitir y extender el conocimiento y la capacitación. >> Los medios de comunicación deben establecer la difusión de mensajes que contrarresten los estereotipos y muestren a las mujeres en papeles que reflejen su propio desarrollo y emancipación. Las nuevas investigaciones y avances deben ser trasmitidos y distribuidos a gran escala por los medios, si es que éstos van a ser los impulsores principales de cambios en la sociedad mediante la abolición de estereotipos sociales obsoletos, que impiden la emancipación en la sociedad de forma global. 12. Las mujeres en la ciudad y las redes de acción Divulgar la Carta. Establecer el escenario para el cambio a través de políticas fuertes y afirmativas a nivel europeo. >> El intercambio de información a través de una red europea promocionará la carta y la puesta en práctica de sus 12 puntos. Una red europea de intercambio de información es una herramienta indispensable para los programas de acción y el cambio de actitudes. Las contribuciones desde lugares, como por ejemplo los Países Escandinavos y Norteamérica, darán lugar con toda probabilidad, a la aparición de nuevos y distintos programas para la acción. Conectarse con otras redes de trabajo internacionales es importante para desarrollar la solidaridad sobre temas similares a nivel mundial entre las mujeres, y para asegurar la presencia europea en otros continentes, en particular en los organismos internacionales.
“Transformar la vida diaria en un asunto político“. Participación Una ciudadanía activa desde la base. Establecer la idea clave desde el principio. El entorno de la vida diaria y el empleo del tiempo en la ciudad. Factores que discriminan a la mujer.
Hacia la igualdad en democracia. PROCESO INSTITUCIONAL ELECCIONES POLÍTICAS CLARAS. PARLAMENTO EUROPEO. PARLAMENTOS NACIONALES. PROCESO LEGAL. UNION EUROPEA Comisión Europea. Llevar a la práctica las medidas europeas
ESTADOS MIEMBROS Gobiernos nacionales. Poniendo en práctica medidas a nivel nacional.
Los objetivos a medio plazo mejorarán las condiciones de vida para todos. Otra traducción de la carta disponible en www.cityshelter.org La declaración de la Carta Europea de las Mujeres en la Ciudad
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